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lunes, 19 de enero de 2009

EL INVIERNO Y SU SECRETO IV

PROBLEMÁTICAS Y TRATAMIENTOS ESTÉTICOS ADECUADOS EN ESTA ÉPOCA.

Hagamos un ligero repaso sobre los órganos del cuerpo que los elementos agua y tierra rigen. Sabemos por lo tanto cuáles son los meridianos que hay que trabajar y los puntos de digito puntura que hay que estimular. También conocemos las emociones que gobiernan dichos órganos: riñones-miedo; bazo-preocupación. Por lo tanto podemos valorar las consecuencias de la disfunción de dichos órganos en el organismo y la piel equivalen a: riñones: retenciones de líquidos, edemas, celulitis, rigidez, sequedad de piel o pieles secas. Mientras que el bazo: manchas, afecciones cutáneas, flaccidez, arrugas, piel húmeda pero con pérdida de nutrientes. Hemos descifrado otra consigna sobre lo que nos aporta esta estación del año.

Tratamientos recomendables:
Los tratamientos faciales idóneos para esta época del año a nivel facial son: antienvejecimiento, hidratantes, antimanchas, nutrientes, específicos para pieles sensibles y sensibilizadas, anticouperose y drenaje facial. También debemos tener presente que hay que continuar con los tratamientos corporales, en especial: drenaje linfático, masaje antiestrés, reafirmación corporal, peelings corporales, anticelulíticos, reductores, hidratantes y nutrientes. Recordemos cuidar adecuadamente nuestras manos y pies durante esta época.


















Debemos valorar de manera muy especial un cuidado completo de nuestro cuerpo completo y no sólo el rostro. Sería como limpiar sólo el recibidor de una casa, porque es lo primero que ven los que entran en ella. Tanto en invierno como en las diferentes ocasiones, deben cuidarse no sólo la piel del cutis, sino también del cuerpo y de nuestros pies y manos. De esa forma nos ahorraremos un montón de esfuerzo y abandono, evitando el terror al entrar la primavera y en la medida en que la ropa disminuye y evidencia.

Ya que el invierno rige el elemento Agua, no debemos olvidarnos durante esta época del año de los tratamientos SPA, balneoterapia y además de una serie de elementos relajantes en el agua, con baños calientes, mientras se disfruta de una buena mascarilla de algas y/o enzimática.

CÓMO VESTIR Y CALZARNOS EN INVIERNO.

En esta época del año existe una contraseña importante: el calor y debido a que precisamente nuestro contacto con la tierra nos lo proporcionan nuestros pies y también nuestras manos, es evidente que éstos, junto con nuestros sentidos respiratorios externos en especial la nariz y la boca, deben permanecer calientes.

Colores: El color del agua es el negro y el color de la tierra es el amarillo (ocres). Por lo tanto si utilizamos esos colores, además del rojo, nuestra energía se potenciará considerablemente. Si tenemos un exceso energético, vestiremos de oscuro como también de azul marino. Si por el contrario nos sentimos más cansados, utilizaremos el blanco, amarillo, rojo y los tonos ocres. Los colores idóneos son: negro, azul marino, ocre, blanco y rojo (que proporcionan calor).

Tejidos: En contacto directo con nuestro cuerpo son idóneos algodón, hilo y viscosa. En el exterior la lana y las pieles incluso mejor las sintéticas que cada vez son mejores y nos evitan matar innecesariamente a seres vivos, así como los tejidos polares y otras prendas térmicas que impiden la pérdida de calor temporal.

Accesorios: Gorros, pañuelos, foulards, bufandas, guantes… de distintas formas y colores o bien los clásicos. Medias de seda, calcetines transpirables y suaves. Si queremos tener unos pies y unas manos suaves, hay que darles siempre suavidad, igual que al resto de nuestro cuerpo.

Calzado: Siempre de piel, preferiblemente con suela de cuero o transpirables, en forma de zapatos o botines o botas. Ya existen en el mercado marcas con calzados transpirables, que garantizan unos pies calientes y cuidados durante esta época y otras del año.

lunes, 12 de enero de 2009

EL INVIERNO Y SU SECRETO III

EL INVIERNO Y SU RITMO

Durante esta época del año, existen numerosos seres vivos que hibernan, preparándose para la primavera. En el ser humano sucede lo mismo, nuestra energía se encuentra en parte hibernando para despertar renovada en primavera y los nutrientes de nuestra piel, que hayamos recopilado adecuadamente durante esta época del año, servirán para que nos despertemos con una belleza espléndida y renovada en la siguiente estación.
El invierno tiene un ritmo muy ralentizado y un horario de luz realmente corto.
De modo que tendremos muy en cuenta esta información y le sacaremos el mayor partido posible. ¿Cómo? Respetando y siguiendo ese mismo ritmo en nuestra vida, dentro de las máximas posibilidades. Valoraremos los aspectos más importantes que esto conlleva.
Descanso:

En invierno, el tiempo de descanso debe incrementarse y debe ser mayor que en otras épocas del año.
El cuerpo precisa de mayor tiempo para renovarse. Si respetamos este aspecto evitaremos la atonía primaveral.















LOS VALORES ENERGÉTICOS Y LOS HORARIOS DE ALIMENTACIÓN.

Nuestras ingestiones de alimentos se realizarán siguiendo y respetando el ritmo adecuado. Por consiguiente todo dicho proceso está más ralentizado.
Aprovechando la luz solar, ya que es conveniente seguirla como pauta para disfrutar de nuestras ingestiones de alimentos durante el invierno:
Cena, que debe ser ligera y caliente, compuesta por frutas, verduras, caldos, pescados… Es muy importante seguir el horario europeo en este sentido. Todo es cuestión de organización y autoestima, ya que del resto se encargan los envases térmicos y/o los microondas. En relación a nuestra autoestima, todos sabemos que cualquier centro de estética dispone de una cocina o lugar reservado para tal fin, eso sin contar las cabinas que se encuentran en los propios domicilios. Todo ello nos facilita pues que entre clienta y clienta, o cuando éstas disfrutan de presoterapia o de las maravillosas acciones de las mascarillas etc., también nosotros nos demos ese maravilloso paréntesis para cenar. Todo es cuestión de autoestima y organización. De ese modo cuando preparamos la cena o la comida familiar, nos daremos un lugar preferente también en ese aspecto.
El desayuno, un sano porcentaje de proteínas, vitaminas y minerales, traducido en alimentos calientes y tibios. Zumos de frutas a temperatura ambiente, cereales (también en forma de pan con fibra, si así lo deseamos, con mantequilla y miel, por ejemplo) con líquidos calientes e infusiones o café para los que precisan de estimulantes para estar activos.
La comida también dentro del denominado horario europeo. Una comida con diversos elementos ricos en vitaminas especialmente B. Pastas, legumbres, pescados y/o carnes blancas y de postre una infusión digestiva o una bebida caliente.
Sé todas las posibilidades que entrañan los puestos de trabajo y también todas sus dificultades, pero os garantizo que todo es posible si os organizáis bien y tenéis como prioridad imprescindible, cuidaros con mucha autoestima.

Importante:

El consumo de calcio, nos ayuda a prevenir el desgaste óseo. Tomar el sol, nos permite sintetizar la vitamina D, que fija el Calcio a nuestros huesos. Hacer ejercicio, sin desgastar por completo nuestra energía, nos aportará resultados espléndidos en primavera. Estiramientos, paseos caminando o en bicicleta, yoga, Chi Cung, Tai Chi, natación, aquagym etc. Todas estas son una serie de actividades que fortalecerán nuestra musculatura, reforzando nuestros huesos y oxigenando nuestro cuerpo a nivel interior y exterior.

El miedo es la emoción que encierra el invierno. La preocupación, es la que encierra el elemento tierra. Ambas unidas, generan depresión y estrés. Por lo tanto en invierno ingeriremos varias vitaminas que nos permitirán prevenir su aparición y sus consecuencias: Vitamina C, B3, B6, E, K. También podemos consumirlas a través de alimentos como la levadura de cerveza y oligoelementos extraordinarios como la Onagra. Si respetamos mínimamente estas pautas, nos garantizamos una feliz entrada y estancia en primavera, previniendo posibles alergias.
Ya disponemos de una serie de datos que nos resultarán de suma ayuda, como alimentos, actividades físicas, complementos dietéticos, horarios, tiempo de descanso… Vamos pues a descubrir los tratamientos de potenciación y belleza más importantes que nos brinda esta estación y por supuesto la mejor forma de vestirnos y calzarnos durante ella, para que todo nuestro cuerpo esté perfecto en el invierno y también en la primavera.

miércoles, 7 de enero de 2009

EL INVIERNO Y SU SECRETO II

INFORMACIÓN RELATIVA A LOS ALIMENTOS

Preferiblemente diuréticos y drenantes. Ricos a su vez en contenidos nutrientes.
Alimentos idóneos:
Los correspondientes al elemento agua para mantener nuestra salud en armonía y los relativos al elemento tierra para prevenir alteraciones y potenciar nuestras defensas.
Al agua le van bien los alimentos salados de forma natural: el pescado y en especial las algas. Sin embargo no le favorecen los elaborados salados, porque provocan una retención de líquidos.
Pescados: en especial los azules. (como el color del agua nos indica). En segundo lugar: los blancos. En tercer lugar, debido a su precaución con el colesterol: marisco.

Algas: las más oscuras, son las más ricas en nutrientes y aportes minerales, benéficos para nuestra salud y nuestra piel.
Ahora valoraremos qué alimentos son los idóneos, relacionados con el elemento tierra. Valorando que el gusto, la boca, son órganos y sentidos correspondientes a la misma. Vamos a hacernos la siguiente pregunta:
• ¿Qué alimentos son los que generan más saliva?.
• Y la respuesta es: Los ricos en enzimas.

Frutas:
Valoraremos un claro ejemplo: Las frutas de finales del verano: uva, manzana, piña, papaya etc. De ellas, las más ricas en enzimas son la piña y la papaya. Aunque las perfectas para facilitar la digestión son la manzana y la uva. Son además, las más adecuadas para mantener la salud del bazo, del estómago y facilitar la eliminación de las toxinas, potenciando la función de los riñones y activando la eliminación de líquidos. De hecho, las que hemos nombrado hasta ahora pueden y deben convertirse en un postre sano. Sin embargo, el resto de las frutas debe tener su lugar siempre antes del inicio de cualquier comida.
En esta fase y además como preventivas y potenciadoras de nuestra salud interior, estarían otra serie de frutas como mandarina, limón, pomelo, caqui, melón de invierno, pera, kiwi, ciruela(seco), higo(seco), dátil (fresco y seco), algunos frutos secos como las almendras. Por supuesto, sin tostar.

Cereales:
Con respecto a otro grupo de alimentación estarían los cereales. El color nos aporta una importante pista: ocres (por la dominancia del elemento tierra y oscuros por el elemento rector del invierno, con una cualidad en común: contenedores de fibra y a ser posible, digestivos y favorecedores del drenaje corporal. Los más recomendados son el arroz integral, trigo sarraceno, centeno, cebada, salvado, maíz, con añadido de semillas de sésamo y linaza.



















Carnes:
Con respecto a las carnes, hay que buscar aquellas que eviten a toda costa la retención de líquidos y que faciliten la eliminación de toxinas. Por lo tanto, deben ser lo más digestivas posibles, con bajo contenido en toxinas. Las blancas y si pueden ser biológicas, mejor que mejor. Si pretendemos tomar embutidos, recordemos que los alimentos elaborados y salados no son los más adecuados para esta estación del año. No obstante podemos tomar los más inofensivos y derivados de aves. (pavo, gallo, pato). Consumir los alimentos pertenecientes a este grupo con moderación.

Verduras y legumbres:
Las correspondientes al elemento agua, son verduras que deben generar cierta combustión interior y favorecer la eliminación de líquidos y toxinas. Por ejemplo: brócoli, cebollas, puerros, judías verdes, espinacas, espárragos tiernos, coliflor, col, alcachofas etc. Otro grupo de verduras más propio del elemento tierra, son calabaza, zanahoria, nabo, chiribia, rábanos, pimientos etc.
En el grupo de las legumbres, valoraríamos de forma considerable en primer lugar, la soja y las lentejas, en segundo lugar, las judías rojas o pintas y en tercer lugar los garbanzos, por cualidades de contenido en proteínas y aminoácidos.

Lácteos:
Los músculos, son el sostén y refuerzo para que los huesos estén sanos y firmes. Sin una fuerte musculatura, la problemática ósea se manifiesta y agudiza. Esto nos da la base para preparar nuestro cuerpo durante el invierno, mediante la ingestión de vitaminas, minerales y oligoelementos que refuercen nuestra musculatura, para mantener la salud de nuestros huesos. Por otra parte estarán los ejercicios físicos recomendados para tal fin, que son esenciales para realizar en invierno.
En el grupo de los alimentos que se encargan de reforzar nuestros huesos, se encuentran los lácteos, especialmente los de origen vegetal. Deberemos tener en cuenta dos tipos de leche esenciales para durante todo el año y especialmente en invierno: soja, almendras. Así como derivados de dichos alimentos, como yogures vegetales, tofú, seitán, tempeh etc...
En invierno, debemos ser precavidos con el consumo de determinados lácteos de origen animal, ya que favorecen la mucosidad y crean una excesiva humedad interna, que afecta al equilibrado funcionamiento de nuestro organismo. Por ese motivo, si consumimos leche animal, debe ser preferiblemente de cabra, así como sus derivados o bien leche desnatada así como sus derivados. Las grasas animales, tampoco nos resultan nada beneficiosas, en especial durante el invierno.

Otros alimentos:
Los germinados contienen un elevado porcentaje de vitaminas y oligoelementos, que nos ayudan a proteger nuestra salud y nuestras defensas, incluidas las de nuestra piel. Especialmente son muy beneficiosos y suaves para ser digeridos: brócoli, soja, alfalfa. Los restantes son muy positivos, como los de lentejas y rábanos, pero su digestión resulta más laboriosa.
Los azúcares, que de antemano ya están contenidos en los diferentes alimentos que os he dado hasta ahora. Sin embargo para endulzar en esta época del año es recomendable por orden utilizar: miel, sirope de arce, fructosa, azúcar de caña. Muy en último lugar estaría la sacarosa y aún más lejos, la sacarina.

Oligoelementos:
Como el magnesio, calcio, zinc,etc., contenidos en diferentes aceites como el de oliva, de onagra etc. También otros contenidos en diferentes alimentos especiales como miel y jalea real. El própolis es otro elemento indispensable en invierno, fabricado por las abejas.

Vitaminas:
A, B3 y B6, C, D (para fijar el calcio. La mejor fuente de vitamina D es el sol, tomándolo con precaución.
Especias:
Las que ayudan a secar la humedad: canela, jengibre, pimienta negra, pimienta cayena, mostaza. Las que facilitan la digestión: laurel, menta, hierba luisa, albahaca, eneldo, hinojo, anís, sésamo.
Temperatura de los alimentos en invierno.
El frío y la humedad del invierno, se contraatacan con calor seco y/o secando la humedad interior. ¿Cómo? Ingiriendo alimentos cálidos, calientes. ¿Cuándo? Especialmente al inicio y al final del día. En el grupo de alimentos o sobre-alimentos cálidos que se toman entre horas o al final de las comidas, están las infusiones de distinto tipo.

Infusiones:
Té, en especial el té Roiboos, por sus cualidades digestivas. Manzanilla, Anís, Hierba luisa, Hinojo etc. En otro apartado estarían las infusiones diuréticas: de algas, diente de león, cola de caballo etc.

lunes, 29 de diciembre de 2008

EL INVIERNO Y SU SECRETO. I

EL INVIERNO Y SU SECRETO. I
Escrito, investigado y desarrollado por J. Muñoz Fuertes, directora técnica de Shambala (directora de I+D+I).


Generalmente a casi nadie le gusta el invierno, salvo a los esquiadores y a un número reducido de la población mundial. Sin embargo, no nos hemos planteado que cada estación del año guarda un valioso secreto, que al desvelarlo nos muestra cómo utilizarlo adecuadamente para sacarle el máximo provecho y beneficios para nuestra salud. Y aunque todas las estaciones del año, son importantes, el invierno es con diferencia la que nos permite prepararnos, cuidarnos y mimarnos de una forma especial, para que toda nuestra belleza se abra como una flor en la siguiente estación del año: la primavera.

A lo largo de este artículo vamos a desvelar todas y cada una de las consignas que el invierno nos reserva a escondidas.
Para ello, acudiremos de nuevo al conocimiento holístico para que actúe como traductor eficaz a tal fin.

En el artículo en que hablábamos de la Medicina Tradicional China y sus Elementos, ya os aporté una serie de información, que en este caso os resultará de enorme utilidad. Vamos a hacer un ligero repaso, dándole prioridad a la estación anual:

ESTACIÓN: Invierno.
ELEMENTO: Agua.
COLOR: Negro.
ORIENTACIÓN: Norte.
CLIMA: Frío.
ÓRGANOS Y TEJIDOS: Riñones, vejiga, oídos, huesos y cabello.
SABOR: Salado.
FLUIDO: Orina.
EMOCIÓN: Miedo.


















• La propia filosofía China, nos brinda más información, relativa a la dominancia entre los 5 elementos, en especial en lo relativo al elemento que aquí nos interesa: el agua, rector del invierno. El agua es dominada por la tierra. Traducido significa: el invierno es dominado por el fin del verano.
Para valorar el contenido informativo vamos a observar este cuadro:

ESTACIÓN: Fin del verano.
ELEMENTO: Tierra.
COLOR: Ocres.
ORIENTACIÓN: Centro.
CLIMA: Húmedo.
ÓRGANOS Y TEJIDOS: Bazo, estómago, boca, músculos y labios.
SABOR: Dulce.
FLUIDO: saliva.
EMOCIÓN: Preocupaciones.


• En primer lugar el agua y la tierra, nos aportan una gran base. En invierno, el agua se congela con facilidad. Recordemos que el frío hiela el agua. En nuestro cuerpo, el agua se retiene. El agua es dominada por la tierra, que mantiene la humedad. En consecuencia, los elementos alimenticios que deberíamos consumir en esta época del año, son los preferiblemente diuréticos y drenantes.